Yo creo que la solución siempre viene por el lado menos pensado. Es como que uno quiere cambiar algo(eso que se repite y se repite uno lo quiere cambiar), pero igual siempre terminas repitiendo lo que querés cambiar. Por ahí el problema es ese, querer cambiar lo que no se puede cambiar. Si, y después las cosas que si se pueden cambiar, cambiarlas. Pero siempre con paciencia, no hay que ser tan exigente con uno mismo. A veces es como que te sentís atraído, como que deseas repetir eso aunque sabes que es un error.Creo que lo mejor es soltar, soltar y dejar ir. Cuando repetimos lo que nos hace mal no es porque somos tontos, masoquistas o débiles, sino que repetimos simplemente porque queremos cambiar. 10 de octubre de 2009
Yo creo que la solución siempre viene por el lado menos pensado. Es como que uno quiere cambiar algo(eso que se repite y se repite uno lo quiere cambiar), pero igual siempre terminas repitiendo lo que querés cambiar. Por ahí el problema es ese, querer cambiar lo que no se puede cambiar. Si, y después las cosas que si se pueden cambiar, cambiarlas. Pero siempre con paciencia, no hay que ser tan exigente con uno mismo. A veces es como que te sentís atraído, como que deseas repetir eso aunque sabes que es un error.Creo que lo mejor es soltar, soltar y dejar ir. Cuando repetimos lo que nos hace mal no es porque somos tontos, masoquistas o débiles, sino que repetimos simplemente porque queremos cambiar.
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