Me falta un corazón, me sobran cinco estrellas, de hoteles de ocasión donde dejar mis huellas. Con nada que ocultar, con todo por delante, Goliat era un patán, David era un gigante.
Aunque en parte soy juez de un nunca, de un tal vez, de un no sé, de un después, de un qué pronto...
Me falta una verdad, me sobran cien excusas, qué borde es la ansiedad, que pérfidas las musas, que nimban a cualquier pelanas con su foco, que cobran alquiler,
con tangas y a lo loco!
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