Que hoy te veo, y aunque lo intente
no se me olvida que eras tú
el que no creía en las despedidas.
Que sigo siendo la misma loca
que entre tus sábanas se perdía,
y a fin de cuentas no soy distinta
de aquella idiota que te quería.
no se me olvida que eras tú
el que no creía en las despedidas.
Que sigo siendo la misma loca
que entre tus sábanas se perdía,
y a fin de cuentas no soy distinta
de aquella idiota que te quería.
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