Mis porqués encontraron respuesta en tus excusas baratas, y mis impulsos hicieron callar a mi cabeza, que esa noche andaba a media marcha... entre el humo y las luces fuiste un error que duró un poco más de dos minutos, hasta que empecé a pensar, y por primera vez frente a vos, elegi ser lo que nunca fui: racional.
Todavía me gustas, no creo que nunca dejes de hacerlo... pero hace unos días leí pintado en una pared algo que grabé muy adentro mío "no quiero formar parte de esta temporada de tu vida."
No hay comentarios:
Publicar un comentario